Calculadora de regla de tres
Resuelve proporciones en un segundo: si A corresponde a B, ¿cuánto corresponde a C? Disponible en versión directa (a más, más) e inversa (a más, menos).
Directa: a más A, más B (precio por unidades, ingredientes de una receta…).
X = B × C ÷ A
Regla de tres directa: cuando todo crece a la vez
La regla de tres resuelve un problema muy concreto: conoces tres datos relacionados y buscas el cuarto. Es directa cuando las dos magnitudes crecen juntas. Si 3 kg de naranjas cuestan 4,50 €, ¿cuánto cuestan 5 kg? Más kilos, más dinero: se multiplica en cruz, 5 × 4,50 ÷ 3 = 7,50 €. La estructura es siempre «si A es a B, entonces C es a X», con X = C × B ÷ A.
Regla de tres inversa: cuando una sube y la otra baja
Hay relaciones donde una magnitud aumenta mientras la otra disminuye, y ahí el cálculo cambia. El ejemplo clásico: si 4 obreros tardan 6 días en levantar un muro, ¿cuánto tardan 8 obreros? Más obreros, menos días. Aquí no se multiplica en cruz, sino en línea: 4 × 6 ÷ 8 = 3 días. Confundir la directa con la inversa es el error número uno, así que antes de calcular conviene preguntarse: si esto sube, ¿lo otro sube o baja?
Dónde se usa sin darte cuenta
La regla de tres está detrás de muchísimas cuentas cotidianas: ajustar las cantidades de una receta para más comensales, calcular cuánta pintura necesitas para una pared más grande, pasar de la escala de un mapa a distancias reales, repartir un gasto en proporción o sacar un porcentaje (un porcentaje no es más que una regla de tres sobre 100). Es, probablemente, la herramienta matemática más útil del día a día.
Un truco para no equivocarte
Coloca siempre los datos del mismo tipo en la misma columna (los kilos con los kilos, los euros con los euros) y comprueba que el resultado tiene sentido: si has pedido más cantidad y en una regla directa te sale un número menor, algo has cruzado mal. Ese golpe de vista final atrapa la mayoría de los errores.