Generador de contraseñas seguras
Crea contraseñas aleatorias robustas eligiendo la longitud y los tipos de caracteres. Se generan con la criptografía de tu propio navegador y no se envían ni almacenan en ningún sitio.
Qué hace segura a una contraseña
La intuición nos engaña: solemos creer que una contraseña es fuerte si tiene un símbolo raro y una mayúscula, como «Casa1!». En realidad, lo que más cuesta de adivinar a un atacante es la longitud combinada con la aleatoriedad. Cada carácter extra multiplica las combinaciones posibles, así que una contraseña larga y sin sentido es mucho más difícil de romper que una corta llena de símbolos pero predecible.
Por qué lo aleatorio gana a lo ingenioso
Las contraseñas que inventamos siguen patrones: una palabra, una fecha, el nombre de una mascota, una mayúscula al principio y un número al final. Los programas que prueban contraseñas conocen de sobra esos patrones y empiezan por ahí. Una secuencia generada al azar no tiene patrón que explotar, y por eso resiste mucho mejor. Esta herramienta produce esa aleatoriedad dentro de tu navegador, sin enviar la contraseña a ningún sitio.
Las dos reglas que de verdad importan
Primera: no reutilices la misma contraseña en varios servicios. Si filtran una, caen todas las demás. Segunda: usa un gestor de contraseñas. Nadie puede recordar decenas de claves largas y distintas, y el gestor las guarda y las rellena por ti, de modo que solo tienes que memorizar una contraseña maestra. Generar claves fuertes deja de ser un incordio cuando una herramienta las crea y otra las recuerda.
Alternativa: las frases de paso
Una opción cómoda de recordar son las «frases de paso»: cuatro o cinco palabras al azar sin relación entre sí. Son largas, fáciles de teclear y muy resistentes. Sea cual sea tu método, lo esencial es que cada cuenta importante (correo, banco, redes) tenga una clave única y suficientemente larga.